Salven a los rebeldes
Inconformes, nada les gusta, no saben seguir reglas. No tienen destino, tampoco un rumbo ni dirección. Son molestos y nos retrasan en nuestra vida donde todo está definido, en donde los límites nos mantienen seguros y sobre todo donde existe un destino al cual llegar.
No saben de reglas, no tienen planes, no son como nosotros los seres normales. Ellos, los rebeldes, solo saben vivir el momento, quieren cambiarlo todo sin apreciar las normas que nos rigen. Se pintan el pelo de verde, emiten aullidos que llaman música, quieren estudiar para ser artistas o ni siquiera estudian.
Rebeldes como Galileo que se atrevió a dudar de los hombres como centro del universo, rebeldes como Picasso que se atrevió a romper el molde clásico y ver más allá del plano bidimensional, o ese Lennon que creía que con la música podía cambiar el mundo.
Rebeldes fueron Chopin, Pasteur, Monet y Mozart, fueron vistos como locos inadaptados con ideas estrambóticas. Algunos perseguidos y acosados.
Y hoy los seguimos persiguiendo. Que alguien salve a los rebeldes!!! Nosotros, los normales, los necesitamos más de lo que creeemos.
